Descripción
El sector marítimo para el transporte de mercancías, desde la antigüedad, ha sido de vital importancia para el desarrollo de las civilizaciones. Para tal efecto, los pobladores, particularmente los mercaderes y hombres de negocios, gestionaron la construcción de embarcaciones rústicas tales como canoas y catamaranes. Años más tarde, tocó el turno a las carabelas, naoses, carracas, galeras, galeones y lugres, por citar algunos tipos de barcos mercantes. Todos ellos, en virtud del entorno en que operaban y por la naturaleza de sus funciones, estaban expuestos a sufrir algún incidente o accidente que implicaba la pérdida total de la embarcación, las mercancías e incluso la vida de los tripulantes. En tales casos no había forma de recuperar la inversión.
El comercio marítimo jamás se ha detenido. Con el correr de los años, el desarrollo de las civilizaciones y el avance tecnológico, se continúa con la construcción de buques y otros artefactos navales destinados a alguna actividad marítima para generar riqueza, pero ahora los materiales, tales como el aluminio o el acero, permiten que aquellos sean más robustos y de mayor envergadura para transportar mayores volúmenes de mercancías.
No obstante, al igual que el comercio marítimo, los riesgos tampoco han desaparecido, aún con la implementación de regulaciones internacionales, equipos de ayuda a la navegación y dispositivos de control, así como tripulaciones debidamente capacitadas. Esos riesgos inherentes al transporte marítimo, han dado lugar a que los armadores demanden los
servicios de investigación de incidentes y accidentes marítimos, con el propósito de evitar su recurrencia.
Justificación.
En virtud de los riesgos antes mencionados, las navieras suelen disponer de una Dirección/Gerencia Técnica conformada por un grupo interdisciplinario de profesionales con experiencia en la operación, mantenimiento y administración de buques mercantes, para atender las investigaciones. Sin embargo, en México no existe hasta el momento un programa de formación continua en la materia, por lo cual, los profesionales responsables de atender las investigaciones, las han efectuado con base en su experiencia a bordo.
En otros casos, el armador o la gerencia técnica, han gestionado la especialización en la materia para su personal, enviándoles a estudiar al extranjero o bien, recurriendo a los servicios especializados prestados por particulares o empresas extranjeras.
Perfil del egresado.
Con los conocimientos y habilidades que adquirirá el discente a través de este diplomado, podrá llevar a buen término la investigación y el dictamen técnico de un incidente o accidente marítimo.
Será capaz de planificar y liderar las actividades necesarias para recabar la evidencia de sustento de la investigación, analizar y organizar la información (documentos, imágenes, material audiovisual, registros manuales/electrónicos, etc.), redactar un dictamen claro, técnico y objetivo, así como establecer las recomendaciones para evitar recurrencias.
Esos dictámenes técnicos le serán de utilidad a la naviera para implementar programas de inducción, familiarización y capacitación a bordo, evaluación para la mejora en las operaciones, medidas preventivas para la seguridad entre otras acciones e incluso, para que la naviera esté en posibilidad de gestionar lo conducente ante las aseguradoras, si aplica.
Este diplomado, además de permitirle al discente demostrar su capacidad para aprender y adaptarse a nuevas tendencias y demandas del mercado, le será útil para buscar posibilidades de crecimiento dentro de una organización o justificar un aumento, así como buscar nuevos horizontes en el ámbito laboral.




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